Hasta siempre, APK: todas las apps Android tendrán que usar AAB, un nuevo formato más ligero, a partir de agosto

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En Android es más que normal instalar aplicaciones en formato APK (Android Application Package). El formato lleva años siendo omnipresente en Android y  ahora toca despedirse de él. ¿Por qué? Porque a partir de agosto todos los desarrolladores de aplicaciones tendrán que adoptar el formato AAB (Android App Bundle).

¿Y eso qué significa exactamente? Para el usuario de a pie, poca cosa. Las aplicaciones pesarán un poquito menos, pero la experiencia será la misma. Para los desarrolladores de apps que ya estén en el mercado, tampoco, ya que las actualizaciones existentes están exentas del cambio (por ahora).

Sin embargo, para los desarrolladores apps nuevas sí supondrá un cambio, ya que la app tendrá que estar empaquetada en este formato. También lo supondrá para las copias ilegítimas de las aplicaciones, ya que el nuevo formato no permitirá extraer una copia completa de la app, sino una copia limitada y probablemente no funcional en todos los móviles.

AAB, APK… ¿de qué va esto?

APK

Pero antes de nada, ¿qué es el formato AAB y en qué se diferencia del formato APK? Dentro de un APK convencional están todos los recursos disponibles en la aplicación, es decir, todos los idiomas, layouts y textos, por ejemplo. Supongamos que la app tiene gráficos en diez idiomas (hay más recursos, pero así simplificamos la explicación).

Si instalamos el APK convencional, instalamos todos los recursos de la app, incluyendo los gráficos en diez idiomas. ¿Para qué queremos los diez idiomas? Para nada realmente, ya que lo más probable es que solo necesitemos el idioma español para usar la app. Si el desarrollador sube la app en formato APK a Google Play, cuando la instalemos instalaremos todos los recursos, incluyendo aquellos que no necesitamos.

App Bundle
Esquema de un App Bundle.

Ahí es donde entra en juego el formato AAB. App Bundle es un contenedor con todos los recursos de la aplicación (en nuestro caso, los gráficos en diez idiomas), pero es “modular”. El contenedor tiene la app base (en APK) y todos los recursos (también en APK). Cada uno de estos recursos se llama Split APK.

Cuando descargamos una app subida a Google Play en formato AAB, Google crea un APK que incluye solo los recursos que necesitamos. Es decir, que en lugar de crear un APK con los diez idiomas, incluye solo el español porque es el vamos a usar.

Las apps en formato AAB no pueden instalarse per se. No es como descargar un APK e instalarlo, sino que tiene más trajín debido, precisamente, a su modularidad. Quedémonos con la idea de que nosotros seguiremos instalando las aplicaciones en formato APK desde Google Play, pero el desarrollador tendrá que subirlas en formato AAB.

¿Y esto en qué se traduce?

Google Play Store

Como vemos, a nivel usuario básico esto solo se traduce en una cosa: aplicaciones más ligeras (un 15% de media, según Google). El motivo es, como decíamos antes, que nosotros descargaremos la app optimizada para nuestro dispositivo (según su procesador, su pantalla, el idioma, etc.). Menos recursos descargados, aplicaciones más ligeras. A nivel desarrollador hay muchos otros motivos.

Uno de los más peculiares está relacionado con las copias ilegítimas de las apps. Extraer un APK no es nada difícil, hay aplicaciones que lo hacen en un momento. Por eso se pueden encontrar aplicaciones de pago no legítimas con una simple búsqueda en Internet.

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